Punto de equilibrio: por qué el número que calculó el año pasado ya no le sirve
El punto de equilibrio —cuánto necesita vender una empresa para cubrir sus costos— no es un cálculo que se hace una vez y queda fijo. Cambia cada vez que cambia un costo fijo, un costo variable o el precio de venta, y en un contexto de costos que suben con frecuencia, un punto de equilibrio desactualizado puede llevar a metas de venta que ya no reflejan la realidad del negocio.
Calcularlo bien requiere primero separar con claridad los costos fijos de los variables, algo que en la práctica no siempre es tan simple: un sueldo puede tener una parte fija y otra variable, un alquiler puede incluir servicios que varían según el consumo. Ese primer paso de clasificación es el que más errores arrastra cuando el cálculo se hace de forma apurada.
Una vez ordenados los costos, el punto de equilibrio deja de ser solo una cifra de referencia y se convierte en una herramienta de decisión: permite evaluar si conviene lanzar un nuevo producto, si un descuento por volumen sigue siendo rentable, o cuánto puede caer la venta antes de que la empresa empiece a perder dinero.
En Accounts Service Inc. incorporamos este análisis dentro del diseño del sistema de costos de cada empresa, para que el punto de equilibrio se actualice junto con la información contable, y no como un ejercicio aparte que se hace una vez al año.
Dejar un comentario